
La visita al Alcázar de los Reyes Cristianos es fundamental para conocer la extensa historia de Córdoba. Este palacio de muros sólidos forma una fortaleza que alberga los secretos mejor guardados de Córdoba, secretos que han perdurado a lo largo de los siglos.
El Alcázar de los Reyes Cristianos es uno de los monumentos más importantes y representativos de Córdoba. En él han habitado prácticamente todas las culturas que han pasado por nuestra ciudad, desde los romanos hasta nuestros días, dando lugar a un monumento lleno de historia
La fortaleza es una edificación de estilo militar. Fue construida por orden de Alfonso XI de Castilla encima del antiguo Alcázar andalusí, en el año 1328. Esta fortaleza cristiana encierra en su interior gran parte de la evolución arquitectónica de Córdoba. Restos romanos y visigodos conviven con los de origen árabe en este majestuoso solar, ya que fue lugar predilecto de los distintos gobernantes de la ciudad. Desde sus orígenes, la edificación tuvo el papel de centro de poder político. En la época romana, fue la sede de la aduana y lugar de residencia de los cargos políticos que gobernaban la ciudad, el Procurador y el Cuestor. Cuando los visigodos llegaron a la ciudad ocuparon el edificio pero a pesar de la ocupación, decidieron no llevar a cabo modificaciones importantes. La situación cambió con la invasión musulmana. Durante la época del emirato, Abderramán I y sus sucesores realizaron obras de ampliación del edificio y construyeron canalizaciones, jardines y caballerías para adaptarlo a los modos de vida y costumbres musulmanas. Cuando Abderramán III fundó el Califato independiente ya en el siglo X, el Alcázar perdió importancia en detrimento de la ciudad palatina de Medina Azahara, y en los siglos posteriores fue arrasado por los distintos saqueos que sufrió Córdoba. A pesar de su evolución a lo largo de los años y del intercambio de culturas, se conservan tanto sillares, columnas y capiteles romanos, como zócalos y molduras islámicas, dando lugar a una mezcla de culturas única en el mundo.
El recinto del Alcázar de los Reyes Cristianos presenta una planta casi cuadrada ocupando un área de casi 4000 metros cuadrados. El lienzo de muralla está formado por irregulares sillares de piedra rematados por caminos de ronda que comunican las torres entre sí.
La fortaleza está delimitada por cuatro imponentes torres que perfilan los ángulos: la de Los Leones, la del Homenaje, la de La Inquisición y la de La Paloma. La Torre de la Paloma, ubicada en el sureste, fue destruida en 1850; antaño la torre servía de acceso al Palacio, incluso se utilizaba de vía para la canalización que llevaba el agua del río a las dependencias. La Torre de los Leones, situada en el noroeste, destaca por sus desgastadas gárgolas. La Torre del Homenaje, por su parte, debe su nombre a que en ella se ondeaban las banderas en las proclamaciones reales, La otra torre que se conserva es la Torre de la Inquisición, ubicada en el suroeste, destaca por su forma cilíndrica, de tres plantas, tiene dos cuerpos claramente diferenciados, un primero más antiguo con saeteras conformadas en cruz, y un segundo de ladrillo con forma de prisma.
En el interior de la fortaleza, las distintas dependencias se articulan en torno a patios con exóticas y bellas flores, hierbas aromáticas y frondosos árboles. Las estancias y corredores se cierran con cúpulas góticas de piedra. En una de las galerías, podremos contemplar un sarcófago pagano del primer cuarto del siglo III. También pararemos a visitar una característica capilla barroca: el Salón de los Mosaicos, en la que se exponen piezas romanas de este tipo procedentes del subsuelo de la Corredera, lugar donde antiguamente se pensaba que pudieron hallarse los restos del antiguo anfiteatro romano. Este habitáculo recibe este nombre debido a que las paredes del salón están decoradas por numerosos mosaicos, todos ellos de gran calidad. Cerca de la entrada a la sala está expuesto el mosaico del Océano, en el que se representa al hijo de Urano y Gea, el Dios de las aguas. El mosaico de mayores dimensiones de la sala es el ubicado en su flanco izquierdo, ocupando casi toda la superficie del mismo. De forma rectangular, presenta una cenefa decorada con delfines y anclas, la cual enmarca el tema central, a base de motivos lineales y geométricos. Otro de los mosaicos más destacados es el mosaico situado sobre la entrada izquierda del salón, en el que se reproduce a un mimo durante una representación teatral. A la derecha del salón, se encuentra un mosaico incompleto que representa las cuatro estaciones del año. El tema central hace referencia a la fábula de Psique y Cupido, representados en actitud de abrazarse. Para finalizar, debemos fijarnos en la pieza más aclamada: el mosaico de Polifemo y Galatea.
Bajo esta estancia se encuentran los baños, de inspiración árabe, divididos en tres salas abovedadas con tragaluces estrellados. La fortaleza, además, contiene dos impresionantes patios: El Mudéjar es el patio principal, enlosado en mármol, con agua que corre por los canales y albercas refresca el ambiente y relaja al fatigado visitante. Los patios y la totalidad de Los jardines del Alcázar son realmente impresionantes. Repletos de estatuas, fuentes y zonas verdes, fueron antaño una de las zonas favoritas de Isabel la Católica. Las amplias y cuidadas zonas verdes de los jardines que rodean el conjunto nos dejarán completamente fascinados.
CURIOSIDADES DEL ALCÁZAR DE LOS REYES CRISTIANOS
- Confluencia de culturas: El Alcazar se usó en época romana como aduana y residencia para los altos cargos, continuando su uso en época visigoda y siendo también utilizado en época musulmana.
- Colón y el Alcázar: la tradición recoge que Cristóbal Colón se citó con Isabel I de Castilla en la Torre del Homenaje para hablar de la posibilidad de ir hacia la India por una ruta a través del océano Atlántico.
- Enclave fundamental en la Reconquista de Granada: En el Alcázar residieron de forma muy frecuente durante 8 largos años los Reyes Católicos para controlar la toma del último reino musulmán de la Península Ibérica.
- Sede de la Santa Inquisición: Una vez conquistada Granada, en el año 1499, las majestades católicas ceden el uso de este espacio a la Santa Inquisición, que estableció aquí la sede de su tribunal.
- Elementos romanos que han perdurado a lo largo de los siglos: Además de la arquitectura con reminiscencias de la época romana que podemos en la edificación, podemos contemplar elementos originales de época romana como los mosaicos encontrados en la Plaza de la Corredera y ubicados en el Salón de los Mosaicos.



